martes, 6 de diciembre de 2011

MUJERES DE CIENCIA. MARÍA LA JUDÍA

MUJERES DE CIENCIA

MARÍA LA JUDÍA

Frecuentemente se utiliza la expresión "calentar al baño María", un procedimiento que consiste en poner al fuego una vasija con agua para calentar indirectamente otra vasija que se pone dentro del agua. Esta forma de calentar fue invento de María, una mujer griega del siglo II d.C., que no era cocinera sino alquimista. Vivió en Alejandría y sus obras fueron destruidas en el segundo incendio de la Biblioteca de Alejandría en el año 389, pero gran parte de ellas han llegado a nosotros por los escritos de Zósimo de Panópolis de finales del siglo III. Se trata de recopilaciones de obras de autores anteriores que, como era normal en aquella época, eran transcritas una y otra vez. En estos escritos se refiere a María con el gentilicio de "la Judía" incluyéndola entre los "sabios antiguos", junto a Demócrito, Moisés, Isis o Hermes, personajes algunos míticos y otros reales que solían formar parte de los textos para dar mayor prestigio a las obras.
María fue una persona de gran erudición que no solo conocía la ciencia alquímica helenística, sino que contribuyó a su desarrollo mediante estudios teóricos y prácticos. Inventó varios instrumentos para las técnicas alquimistas, como el tribikos, una especie de alambique que servía para extraer los aceites de los vegetales y el kerotakis, un aparato que se usaba para ablandar los metales e impregnarlos con los vapores de arsénico, mercurio o azufre, obteniendo diferentes colores.
A diferencia de otros alquimista, María fundamentó sus trabajos en una doctrina sobre la naturaleza acorde con las ideas filosóficas del momento. La base de su filosofía consistía en que todo lo que existía en la naturaleza formaba parte de un solo ente, por lo que el principal problema de la alquimia consistía en encontrar el método adecuado para unificar todas las cosas.
Sus trabajos tuvieron gran importancia para la alquimia posmedieval y durante la Edad Media su obra se extendió por el mundo árabe. Diecinueve siglos más tarde seguimos conmemorando su nombre, aunque pocos relacionan el "baño María" con la persona de esa científica antigua.